Desde su llegada a Chile en 2017, ha construido una clientela fiel en el mismo local, adaptándose a los cambios del rubro y consolidando una propuesta cercana, accesible y enfocada en el bienestar de quienes se atienden.
Por: Exequiel Aleu Monasterio / RancaguaTV

Rancagua. No todos los negocios parten desde cero. Algunos parten con algo más difícil: empezar en otro país. Andrea Valencia llegó a Chile en 2017, en medio de la crisis en Venezuela. Venía con una idea clara: cambiar su vida.
“Llegué con la esperanza de un cambio. Mi país estaba pasando por una situación muy crítica y cuando llegué acá, me enamoré desde el primer día”, cuenta Andrea Valencia.
Ocho años después, esa decisión se transformó en un espacio propio que hoy sigue funcionando en el mismo lugar donde comenzó.
Un inicio poco común
A diferencia de muchos casos, su entrada al rubro no fue desde abajo ni improvisando.
“Yo llegué y trabajé en un salón un año. Después, la dueña me arrendó el local con todo. Para mí fue una bendición”.
Desde entonces, no se ha movido del lugar.
Ocho años en el mismo punto, construyendo clientela y estabilidad.

Un rubro que cambió con el tiempo
Cuando llegó, el escenario era distinto.
“La peluquería era más clásica. No había tanto movimiento como ahora”.
Hoy, según explica, la demanda es otra. Más constante, más abierta y más diversa.
“A la gente le gusta arreglarse mucho más. Se hacen el cabello, las uñas… hay un cambio grande en comparación a antes”.
Más que estética: un cambio de ánimo
Pero no todo pasa por lo visual.
En su experiencia, muchas clientas llegan buscando algo más que un corte o un color.
“A veces vienen con el ánimo bajo y salen renovadas. A mí me gusta que se vean en el espejo y se sientan distintas”.
Ahí está el foco de su trabajo:
no solo el resultado técnico, sino el efecto en la persona.
Qué se está pidiendo hoy
En el salón trabajan tanto con mujeres como con hombres, con una oferta que mezcla servicios clásicos y tendencias actuales.
En mujeres, lo más solicitado:
“Cortes, decoloraciones, balayage, tratamientos para recuperar el cabello… la idea es que se vea sano y brillante”.
En hombres, el cambio también es evidente:
“Antes no se veía tanto. Hoy los hombres se preocupan más: el corte, la barba, las uñas incluso. Se ven más estéticos, más ordenados”.
Temporada y decisiones personales
Con la llegada del invierno, aparece una tendencia clara: cambios.
“Muchas mujeres que tienen el cabello largo quieren cortarlo. Es como cerrar ciclos. Se usa mucho la melena a la altura de los hombros”.
Pero no todo es moda.
“Todo depende de la persona. Se trabaja con visagismo: el color de piel, los ojos, la forma del rostro. No todo le queda bien a todos”.
¿Es caro ir a la peluquería?
Una de las barreras más comunes sigue siendo el precio.
Aquí, aseguran, se intenta mantener un equilibrio.
“Tenemos valores accesibles. Un corte de mujer está en 12 mil pesos, y el de hombre en 10 mil”.
El costo final depende del servicio, pero la idea es mantenerlo dentro del estándar del mercado local.
Servicios y atención
El salón funciona como espacio integral:
- peluquería para hombres y mujeres
- manicure y pedicure
- depilación facial (cejas, bozo, rostro completo)
- tratamientos capilares
En depilación, por ejemplo:
“La limpieza completa de rostro está en 12 mil. Cejas 6 mil, y zonas específicas como bozo o barbilla desde 3 mil”.
Una historia que suma
Ocho años en el mismo lugar no es casualidad.
Es constancia, adaptación y lectura de cómo cambia la ciudad.
“Me siento agradecida de Chile. Me ha dado la oportunidad de crecer, de capacitarme y de seguir avanzando”.
En un rubro competitivo, su apuesta ha sido clara:
mantenerse, mejorar y conectar con quienes vuelven.
📲 Información y contacto
📍 Pasaje Sillero, local 31, Rancagua
📱 +56 9 7209 8550
📸 Instagram: @andrea_valencia_air
📘 Facebook: Andrea Valencia López
“Los invito a que vengan. Los atendemos con gusto y con cariño”, señala.
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