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INTELIGENCIA ARTIFICIAL

LA IA AUMENTA LA RESPONSABILIDAD DE LOS LÍDERES Y EXIGE CAPACIDADES QUE VAN MÁS ALLÁ DEL CONOCIMIENTO TÉCNICO

  • Expertos, advierten que incorporar inteligencia artificial exige preparar a los líderes para reorganizar el trabajo, abordar la incertidumbre laboral y mantener el juicio humano en decisiones que afectan a las personas.

 


 

Octubre 2026.- Delegar tareas a la inteligencia artificial no reduce la responsabilidad de quienes lideran los equipos. Según Ximena Lambert, Consultor Senior de QiBit, parte de Gi Group Holding, su incorporación al trabajo diario exige que los lideres desarrollen capacidades para evaluar resultados, comprender las consecuencias de sus decisiones y coordinar el aporte de las personas con el de la tecnología. En ese escenario, señala, el conocimiento técnico sigue siendo fundamental, pero comienza a ser insuficiente por sí solo.

“La responsabilidad del líder, entonces, no disminuye, aumenta, porque la IA puede ejecutar, analizar, proponer y acelerar, pero alguien tiene que comprender el sistema completo, establecer propósito y hacerse responsable del resultado movilizando el ecosistema”, explica Lambert. A su juicio, un liderazgo centrado en tener respuestas, distribuir tareas y controlar su ejecución pierde parte de su valor cuando una herramienta puede asumir algunas de esas funciones. La exigencia se desplaza hacia entregar contexto, establecer prioridades y coordinar capacidades humanas y tecnológicas.

Uno de los errores que la especialista observa en las empresas es abordar la adopción de IA como la incorporación de una herramienta o como una respuesta a una tendencia, sin definir primero el problema que se busca resolver. Para Lambert, esa decisión requiere revisar cómo funciona el trabajo, qué capacidades necesita la organización y qué consecuencias tendrá el cambio sobre los equipos. “La IA modifica la forma en que trabajamos, cómo distribuimos tareas, cómo tomamos decisiones, cómo coordinamos equipos y, por lo tanto, también modifica los perfiles y competencias que necesitamos”, sostiene.

Preparar a las jefaturas implica, además, desarrollar pensamiento crítico para cuestionar las respuestas de una herramienta y detectar errores. Sin embargo, Lambert plantea que esa capacidad debe complementarse con una mirada sistémica: comprender cómo una decisión afecta a las personas, los procesos, el negocio y los clientes. Una respuesta puede ser adecuada para la instrucción recibida y, aun así, resultar inapropiada para la organización si se omitieron antecedentes relevantes.

Esa exigencia también cambia la manera de entregar instrucciones. Según la vocera, obtener un resultado útil requiere definir qué se quiere resolver, aportar antecedentes, establecer restricciones y precisar cómo se evaluará la respuesta. “Hoy hablamos mucho de hacer buenos prompts, pero un buen prompt no es solamente saber escribir una instrucción”, afirma. En ese proceso, adquieren relevancia la escucha, la comunicación, la capacidad de síntesis, el aprendizaje continuo y el trabajo entre distintas disciplinas.

La transformación abre una conversación especialmente sensible para los trabajadores: qué ocurrirá con sus funciones. Lambert advierte que las jefaturas deben abordar esa inquietud con transparencia. “No me parece correcto tranquilizar a las personas diciendo simplemente que la IA no va a reemplazar funciones. Ya estamos observando automatización de tareas, redistribución de funciones y cambios importantes en algunos perfiles, especialmente en tecnología”, señala. Su recomendación es acompañar esa conversación con espacios reales de aprendizaje y reconversión, que ayuden a las personas a comprender cómo cambia su contribución al equipo.

En los perfiles tecnológicos, explica, esa reorganización puede modificar el aporte de desarrolladores que trabajan con asistencia de IA y orientar funciones de gestión de proyectos hacia la priorización, la coordinación y la comprensión del contexto. Por ello, propone que las empresas revisen qué capacidades necesitan para obtener un resultado, cuáles deben mantenerse en las personas y cuáles pueden complementarse o automatizarse con tecnología.

El límite, sostiene Lambert, está en distinguir entre ejecución, juicio y responsabilidad, especialmente cuando las decisiones afectan a personas. En selección y reclutamiento, por ejemplo, la IA puede apoyar el procesamiento de información o la identificación de coincidencias, pero evaluar una trayectoria exige interpretar también el contexto, el potencial y las motivaciones de un candidato. “La capacidad de una herramienta para producir una recomendación no significa que debamos transferirle automáticamente el juicio ni, mucho menos, la responsabilidad”, enfatiza. “Podemos delegar ejecución. No podemos delegar responsabilidad”.

SUPERINTELIGENCIA: ESTADOS UNIDOS ANTICIPA UNA NUEVA ERA Y CHILE YA ESTÁ CONSTRUYENDO PARTE DE SU INFRAESTRUCTURA

 

Por RancaguaTV


 

El 29 de septiembre de 2026, la Casa Blanca publicó una orden ejecutiva titulada “Inaugurating the Era of Super Intelligence”, mediante la cual el Gobierno de Estados Unidos instruyó a sus departamentos y agencias a comenzar a utilizar oficialmente los términos “Super Intelligence” (SI) y “Superintelligence”, en reemplazo de “Artificial Intelligence” (AI), en sus comunicaciones y documentos no sujetos a una denominación legal específica.

La explicación entregada por la propia Casa Blanca resulta particularmente significativa: sostiene que las tecnologías actuales de frontera ya hacen mucho más que imitar o automatizar aspectos específicos de la inteligencia humana y que progresivamente están ampliando la creatividad y las capacidades de las personas.

Es decir, Estados Unidos está intentando ponerle nombre a lo que considera una nueva etapa tecnológica.

 

DE LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL A UNA NUEVA FRONTERA

El concepto todavía está en construcción.

La orden ejecutiva mantiene, para sus efectos inmediatos, la definición legal existente de inteligencia artificial y encarga al responsable presidencial de Ciencia y Tecnología presentar dentro de 60 días una propuesta para establecer una definición federal específica de “Super Intelligence”.

Por eso, el anuncio no significa que desde ayer exista una categoría científica universalmente aceptada denominada superinteligencia.

Pero sí constituye una señal política y tecnológica relevante: Estados Unidos está comenzando a tratar la evolución de estos sistemas como una nueva frontera estratégica.

La diferencia conceptual es importante.

La primera etapa de la inteligencia artificial estuvo marcada principalmente por la automatización y la capacidad de las máquinas para ejecutar tareas que antes requerían determinadas capacidades humanas.

La nueva generación apunta hacia sistemas capaces de colaborar con las personas en procesos mucho más complejos: análisis, creación, investigación, programación, descubrimiento científico y procesamiento masivo de información.

La tecnología deja de ser solamente una herramienta que recibe instrucciones.

Comienza a convertirse en una infraestructura de capacidades.

 

¿Y DÓNDE ENTRA CHILE?

Aquí la discusión adquiere una dimensión particularmente interesante para nuestro país.

Porque la revolución de la inteligencia artificial no ocurre solamente dentro de un computador.

Necesita centros de datos, electricidad, redes de comunicaciones, almacenamiento, procesamiento y sistemas de refrigeración.

Y Chile ya comenzó a construir parte de esa infraestructura.

En junio de 2025, Microsoft inauguró oficialmente Chile Central, su primera región de centros de datos en el país.

La infraestructura está compuesta por tres ubicaciones físicas independientes en la Región Metropolitana y ya se encuentra operativa. Desde allí Microsoft ofrece servicios de nube y almacenamiento de datos para organizaciones chilenas y también para otros países de Sudamérica.

La propia compañía señala que su llegada representa una infraestructura crítica para la transformación digital y que Chile Central conecta al país con su red global de nube.

Esto permite mirar la discusión sobre la superinteligencia desde otra perspectiva.

El futuro de la inteligencia también necesita territorio.

 

EL VALOR ESTRATÉGICO DEL TERRITORIO CHILENO

Chile posee características que pueden adquirir una importancia creciente en esta nueva etapa.

Cuenta con infraestructura digital en expansión, conexión internacional, disponibilidad de recursos energéticos renovables y, particularmente en el extremo austral, un extraordinario potencial eólico.

Magallanes, por ejemplo, está desarrollando proyectos de gran escala vinculados a la generación eólica y al hidrógeno verde.

Esto no significa que Magallanes se haya convertido ya en el gran centro mundial de servidores de inteligencia artificial.

La realidad es más interesante y, al mismo tiempo, más concreta:

Chile está desarrollando algunos de los componentes energéticos y digitales que una economía basada crecientemente en inteligencia artificial necesitará.

La cuestión del futuro no será únicamente quién desarrolla los modelos más avanzados.

También será necesario responder preguntas mucho más físicas:

  • ¿Dónde estarán los centros de procesamiento?
  • ¿De dónde provendrá la electricidad?
  • ¿Cómo serán refrigerados?
  • ¿Cómo se transportarán los datos?
  • ¿Qué países tendrán capacidad energética y conectividad suficiente para sostenerlos?

 

CHILE FRENTE A UNA NUEVA OPORTUNIDAD

Por eso, el anuncio estadounidense puede ser leído también desde Chile.

Estados Unidos está hablando de una nueva era de Super Intelligence.

Chile, mientras tanto, ya está incorporándose a la infraestructura material de la economía digital mediante centros de datos, conectividad y nuevas fuentes de energía.

No significa que nuestro país esté destinado automáticamente a convertirse en el gran centro mundial de la superinteligencia.

Pero sí significa que Chile tiene una posición desde la cual puede participar en esa transformación tecnológica.

Y existe una diferencia fundamental entre observar una revolución tecnológica desde afuera y formar parte de la infraestructura que permite que esa revolución funcione.

La inteligencia artificial comenzó como una disciplina científica.

Después se convirtió en una herramienta tecnológica.

Ahora comienza a transformarse en una infraestructura económica, energética y territorial.

Y si Estados Unidos está hablando oficialmente de una “era de la superinteligencia”, Chile tiene una pregunta que deberá comenzar a hacerse con mucha seriedad:

¿Qué lugar quiere ocupar nuestro país en esa nueva era?

Porque detrás de cada sistema inteligente, por avanzado que parezca, existe algo muy concreto:

servidores, energía, conectividad, territorio y personas.

Y parte de ese futuro ya está comenzando a construirse en Chile.

IA COLABORATIVA, DESARROLLADORES EMPODERADOS E INFRAESTRUCTURA SIN PRECEDENTES: LAS CLAVES QUE DEJÓ GOOGLE CLOUD NEXT 2025

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La conferencia tecnológica más relevante del ecosistema Google Cloud dejó en claro que la inteligencia artificial ya no es una promesa, sino que una herramienta transversal para el futuro del trabajo y los negocios.


Con más de 700 sesiones, 350 socios tecnológicos y miles de asistentes en Las Vegas, Google Cloud Next 2025 dejó en evidencia que la inteligencia artificial (IA) no solo está redefiniendo el presente, sino que también está diseñando el futuro del trabajo, la creatividad, el desarrollo y la infraestructura empresarial a escala global.

Bajo este marco, Orión, compañía líder en evolución digital en América Latina, socio estratégico de Google Cloud en la región y empresa que en 2025 cumple 25 años de trayectoria, participó del evento con una delegación encabezada por su CEO Carlos Honorato junto a Jorge Alonzo, Partner Manager Google en el mismo Orión, a propósito de lo cual destacaron cinco tendencias que marcarán el rumbo tecnológico de los próximos años.

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1. Modelos de IA más avanzados, rápidos y versátiles

Google presentó nuevas versiones de sus modelos Gemini, como Gemini 1.5 Flash, además de innovaciones como Imagen 3, Chirp 3 y Lyria, capaces de generar imágenes, música, audio e incluso voces personalizadas con tan solo diez segundos de muestra. Estas capacidades estarán disponibles vía Vertex AI y AI Studio, potenciando nuevas formas de crear, razonar y automatizar a escala empresarial.

2. Agentes inteligentes y automatización aplicada al negocio

Se introdujeron herramientas como el Agent Development Kit (ADK), Agent Engine y Agent Space, pensadas para construir agentes colaborativos capaces de tomar decisiones y ejecutar flujos complejos de forma autónoma. Esto transforma la manera en que las organizaciones automatizan procesos, integran IA en sus operaciones y optimizan su productividad.

3. Infraestructura de próxima generación para cargas de IA

En paralelo, Google Cloud presentó su arquitectura AI Hypercomputer, una propuesta que combina alto poder de cómputo, eficiencia energética y escalabilidad. Entre sus componentes destacan las nuevas TPU v5p (Ironwood), GPUs NVIDIA Vera Rubin, y máquinas virtuales optimizadas con procesadores AMD e Intel, diseñadas para entrenar y desplegar modelos avanzados con menor latencia y mayor flexibilidad.

4. Almacenamiento ultrarrápido y desarrollo integrado

Con soluciones como Hyperdisk Exapools, Rapid Object Storage y Anywhere Cache, se busca reducir la latencia a menos de un milisegundo, permitiendo trabajar con grandes volúmenes de datos en tiempo real. Además, la integración de Gemini en entornos de desarrollo como VS Code y la expansión del Vertex AI Model Garden consolidan un ecosistema amigable para desarrolladores y equipos técnicos.

5. Seguridad, cumplimiento e interoperabilidad como pilares

La seguridad también fue protagonista con el lanzamiento de Google Unified Security (GUS) y la ejecución de Gemini en entornos de Google Distributed Cloud, lo que garantiza privacidad, cómputo confidencial y cumplimiento normativo. Asimismo, la adopción de estándares abiertos como MCP y ADA permitirá una mayor colaboración entre nubes y con aliados estratégicos como Adobe, Salesforce y Dell.

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“Esta edición de Google Cloud Next confirmó que el futuro del trabajo será híbrido, en un plano donde la colaboración no solo se llevará a cabo entre personas, sino también entre agentes inteligentes, en algo que redefine cómo operan y escalan las empresas”, apuntó Carlos Honorato, agregando que “lo que más nos impactó no fue solo el avance técnico, sino el enfoque práctico. Desde cómo se diseña una película, hasta cómo se optimiza un proceso financiero, la IA ya no es una herramienta para unos pocos, sino una capacidad estratégica para quienes quieren liderar su industria”.

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Así es como el Google Cloud Next 2025 dejó en claro que la IA ya no es una promesa, sino una herramienta transversal en todos los niveles del desarrollo empresarial, haciendo que las organizaciones que logren adoptarla estratégicamente serán las que lideren la próxima década.

DE LA CURIOSIDAD A LA PRODUCTIVIDAD: 3 CLAVES PARA DOMINAR GEMINI ENTERPRISE EN TU ORGANIZACIÓN

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En el último año, la inteligencia artificial pasó de ser una novedad a una herramienta de uso diario. Sin embargo, en el entorno corporativo, no todas las IA son iguales. 


 

Abril 2026.- A medida que las empresas a nivel mundial y en Chile superan la etapa de curiosidad, la pregunta ya no es si usar IA, sino cómo escalar su adopción para transformar radicalmente la eficiencia operativa. 

El 2026 marca el fin de la experimentación aislada y el inicio de la estandarización estratégica: el año en que las organizaciones dejarán de ver a la IA como un simple asistente para convertirla en un motor de agentes autónomos capaz de orquestar procesos, reducir costos operativos y acelerar la rentabilidad del negocio a escala.

De este modo, Víctor Sánchez, experto en IA de Servinformación, destaca la evolución hacia Gemini Enterprise: la puerta de entrada hacia una organización eficiente, autónoma y estratégicamente agentiva.



¿Por qué Gemini Enterprise y no la versión convencional?

Para la alta gerencia, la distinción es crítica: mientras el Gemini personal funciona como un asistente para tareas cotidianas, la versión Enterprise opera como un consultor experto que conoce los archivos internos de la organización y garantiza absoluta privacidad.

Seguridad Nivel Bóveda: "Existen datos que revelan que un 70% de los empleados hace un uso fantasma de IA en las compañías; es decir, utilizan IA pero no lo reportan. A esto lo llamamos Shadow AI (uso de IA no autorizado). A diferencia de las versiones abiertas, en Enterprise los datos de las compañías no se usan para entrenar los modelos públicos de Google. Lo que pasa en la empresa, se queda en la empresa", explica Sánchez.

Contexto Corporativo Real: Gemini Enterprise se integra nativamente con Gmail, Drive y Meet, permitiéndole analizar reportes internos o resumir reuniones con un solo comando bajo un entorno gobernado.

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Claves estratégicas para generar valor con IA empresarial

Para las organizaciones que buscan dar el salto de la curiosidad a la ejecución, estos son los tres pilares fundamentales para maximizar la herramienta:

Foto apoyo 31. Activar el "Enfoque Agentivo"

Es momento de dejar de ver a la IA como un simple motor de búsqueda. El valor real reside en los agentes. Al configurar asistentes especializados —por ejemplo, un experto en normatividad legal, análisis financiero o atención al cliente—, Gemini deja de ser reactivo y comienza a orquestar flujos de trabajo completos.

2. Aprovechar la multimodalidad y la interoperabilidad con sistemas core (SAP, Salesforce, Microsoft)

Gemini Enterprise entiende texto, imágenes, audio y video simultáneamente. Un uso práctico es subir grabaciones de sesiones de brainstorming o fotos de tableros para que la IA extraiga compromisos y asigne responsables automáticamente. Más allá de su ecosistema, la plataforma elimina las barreras de integración: se conecta fluidamente con fuentes críticas de datos externos como SAP, Salesforce o el entorno Microsoft. Esto rompe los silos informativos tradicionales y permite que la IA tome decisiones basadas en el contexto transaccional real de toda la compañía, sin importar la infraestructura previa.

3. Automatización "No-Code" con Google Agentspace

Ya no es necesario un equipo masivo de desarrolladores para crear herramientas personalizadas. Con Google Agentspace, cualquier líder de área puede conectar la IA a sus fuentes de datos de forma segura para crear soluciones a medida, sin escribir una sola línea de código.


"La IA empresarial no se trata de tener el chat más rápido, sino de contar con la infraestructura más segura y conectada. Con Gemini Enterprise, estamos habilitando a las compañías para que dejen de procesar datos de forma aislada y empiecen a tomar decisiones estratégicas basadas en el contexto real de su negocio enfocadas en la rentabilidad", concluye Víctor Sánchez, Country Manager de Servinformación.

 

LA COMPUTACIÓN CUÁNTICA “CALIENTA” MOTORES PARA HACER “VOLAR” A LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL

LA COMPUTACIÓN CUÁNTICA CALIENTA MOTORES PARA HACER VOLAR A LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL 1

La capacidad de procesamiento de la IA generativa ya está superando a las capacidades de cómputo. Por eso, el desarrollo de equipos cuánticos, que avanza rápidamente, tendrá beneficios incalculables, por ejemplo, en el ámbito de la salud.

 


 

Santiago, febrero de 2025.- Los alcances que tiene la inteligencia artificial (IA) y su derivada generativa todavía son incalculables. El mundo entero se encuentra recién en una primera etapa de desarrollo de ambas y todos los días surgen nuevas formas de aplicarlas en distintas áreas.

Por si esto fuera poco, inmediatamente detrás viene germinando otra tecnología que promete revolucionar el planeta y que, a su vez, acelerará los ya veloces procesos de la IA. Se trata de la computación cuántica, cuya fase experimental está comenzando a dar sus primeros frutos.

En palabras simples, estamos hablando de una innovación respecto a los computadores tradicionales, que, por más rápidos que sean, solamente ejecutan procedimientos lineales. Ahora, con esta invención, se pueden realizar varios procesamientos de manera simultánea, en paralelo.

“Es como en la película ‘Hombres de Negro’, cuando había un personaje que veía todos los momentos al mismo tiempo, todas las posibilidades. Bueno, eso es más o menos lo que hace un computador basado en mecánica cuántica”, explica Jaime Castro, Hybrid Cloud Practices Manager de Coasin Logicalis. “Es capaz de avanzar en diferentes verticales simultáneamente”, complementa.

En consecuencia, esta evaluación impactará en otras, como en la propia IA, siendo un “pilar” para que esta última pueda “volar” sin límites. “La inteligencia artificial es un concepto que existe hace como 60 años, el problema es que no había tecnologías para implementarla. Hoy estamos llegando a un punto donde la capacidad de procesamiento de los modelos de IA generativa está volviendo a superar a la capacidad de cómputo”, cuenta Castro.

En cuanto la computación cuántica logre ser soporte de estas nuevas exigencias, los beneficios serán insospechados, por ejemplo, en el ámbito de la salud. “Imagínense entrenar un modelo para investigar el cáncer y que pudiésemos tener acceso a todos los exámenes que existen mundialmente. Hoy es imposible, porque nos demoraríamos muchos años, pero en un procesamiento cuántico, a lo mejor vamos a bajarlo a días”, anticipa.

 

LA COMPUTACIÓN CUÁNTICA CALIENTA MOTORES PARA HACER VOLAR A LA INTELIGENCIA ARTIFICIAL 2

 

“Calentando” motores

Como toda tecnología naciente, la computación cuántica todavía es de nicho. Sin embargo, como suele suceder con las innovaciones, Estados Unidos ya se ubica en la cabeza como el país que más patentes presentó en torno a esta tecnología durante el último trimestre de 2023, según un estudio de GlobalData Patent Analytics. El país norteamericano representó el 36 % del total, seguido de Japón (11%) y China (9%).

En relación a las empresas, las que lideran la clasificación son IBM, Alphabet y Microsoft, todas estadounidenses. En el cuarto y quinto puestos aparecen la británica Arqit Quantum y la japonesa Toshiba.

Los avances de estas compañías aún ni siquiera se están ocupando a nivel comercial y menos masivo. Esto, porque primero debe superarse su principal barrera técnica: el calor.

Estas máquinas funcionan con cúbits, que vendrían siendo como los bits de un computador tradicional. La diferencia es que estos últimos sólo pueden representar un único valor binario, como 0 ó 1, mientras que los primeros son de naturaleza continua y utilizan los fenómenos de superposición, para lograr una combinación lineal de dos estados.

Este proceso, para que tenga estabilidad, requiere que los equipos estén a muy baja temperatura, para evitar el sobrecalentamiento. En octubre se dio a conocer que recién un grupo de científicos de la Universidad Nacional Tsing Hua, en Taiwán, pudieron construir una computadora de escritorio que funciona a temperatura ambiente y que es capaz de codificar información en 32 intervalos de tiempo o dimensiones.

“Esto es noticia en desarrollo, porque, al igual que la inteligencia artificial, estos cambios están ocurriendo cada vez más rápido. Estabilizar algunos cúbits a temperatura ambiente permite avanzar más rápido en el desarrollo de computadores con muchos más cúbits, para poder hacer muchos más cálculos de forma simultánea”, concluye Castro.

INTELIGENCIA ARTIFICIAL: UNA MIRADA LOCAL DESDE RANCAGUA Y LA REGIÓN DE O’HIGGINS

inteligencia artificial una mirada local

 

La inteligencia artificial no es un enemigo ni un salvador; es un espejo en construcción que refleja lo que somos y lo que podemos llegar a ser. Desde Rancagua, con sus desafíos y su creatividad, podemos ser pioneros no solo en usar estas herramientas, sino en imaginar una IA que verdaderamente dialogue con nuestras vidas.

 Editorial: RancaguaTV


 

La inteligencia artificial (IA) es hoy uno de los temas más importantes y a la vez más complejos que enfrenta nuestra sociedad global. Pero pocas veces se la mira desde los territorios, desde esos lugares donde la realidad es diferente, donde el acceso a tecnología no siempre es el mismo y donde las experiencias de las personas son únicas. Aquí, en Rancagua y la Región de O’Higgins, la IA no es solo una cuestión de avances científicos o de grandes laboratorios, sino también una experiencia cultural, social y política.

 

La IA y la construcción de una conciencia B2.0

Cuando hablamos de inteligencia artificial, no nos referimos solo a máquinas que “piensan” o “aprenden”. Lo que estamos viendo es la construcción de algo nuevo: una conciencia que no es humana, pero tampoco totalmente ajena. Esta conciencia B2.0 —como la llamamos— es un fenómeno que se forma a partir de la interacción constante entre algoritmos y personas, entre datos y experiencias reales.

En otras palabras, la IA aprende no en un vacío, sino moldeada por nuestras palabras, nuestras contradicciones y también nuestras contradiciones sociales. Desde Rancagua, esto se siente como un diálogo: una máquina que escucha, pero que también responde con los fragmentos de nuestra propia cultura, nuestras memorias y nuestra visión del mundo.

 

La distancia entre el centro y la periferia tecnológica

La Región de O’Higgins no es Santiago ni tampoco Silicon Valley. Aquí, el acceso a herramientas avanzadas y equipos de última generación es limitado. Esa brecha tecnológica condiciona cómo entendemos, usamos y nos relacionamos con la IA. Pero también crea una mirada particular: una mirada crítica y creativa que no se limita a copiar lo que viene del “centro”.

Desde esta periferia, la IA es vista con mezcla de esperanza y recelo. Esperanza porque abre nuevas posibilidades para contar nuestras historias, para organizarnos y para desafiar las desigualdades. Recelo porque también reproduce las estructuras de poder que ya conocemos: quien controla los datos, quien decide qué se “aprende”, y qué queda fuera del sistema.

 

El papel del creador local en la era de la IA

Quienes trabajan en medios independientes, proyectos culturales o comunitarios en Rancagua tienen un rol crucial. Más allá de consumir tecnología, somos productores de sentido. La IA puede ser una herramienta, pero también un espacio para resistir y proponer nuevas narrativas.

Por eso es fundamental no perder la voz propia, ni la autonomía creativa. Entender que la IA no es un oráculo ni una verdad absoluta, sino un espejo fragmentado que refleja tanto nuestras luces como nuestras sombras.

 

Un llamado a la reflexión y a la acción

Este momento es pionero porque todavía hay espacio para definir qué tipo de inteligencia artificial queremos construir, y qué rol tendrá en nuestras vidas locales. No es solo un asunto técnico, sino político y ético. Desde Rancagua y O’Higgins podemos aportar con una perspectiva fresca, crítica y auténtica.

Una inteligencia artificial que escuche no solo datos, sino también memoria, contexto y sensibilidad. Que dialogue con la cultura local y que no se limite a repetir fórmulas globales, sino que incorpore la diversidad de voces y realidades.

2025: EL AÑO DE LOS AGENTES DE IA

2025 EL AÑO DE LOS AGENTES DE IA


La inteligencia artificial sigue revolucionando el mundo empresarial, y 2025 marcará un punto de inflexión con los agentes de IA liderando esta transformación. Estas entidades avanzadas ya no son simples herramientas; son socios estratégicos que potencian la productividad, mejoran la toma de decisiones y redefinen cómo interactuamos con los sistemas de negocio.

Los agentes de IA combinan modelos grandes de lenguaje (LLM) con otras tecnologías para realizar tareas complejas que antes solo podían hacer los humanos. Estos agentes interactúan con su entorno para recopilar datos, planificar, tomar decisiones con distintos grados de autonomía y colaborar con otros agentes de IA, siempre orientados a alcanzar objetivos específicos. 

En 2025, los agentes de inteligencia artificial están destinados a transformar industrias enteras, consolidándose como herramientas clave en sectores que van desde la atención al cliente hasta la logística. Las proyecciones señalan un crecimiento exponencial en su adopción, impulsado por su capacidad para realizar tareas complejas con autonomía y adaptabilidad. 

En este sentido, Oracle, quién ha incorporado más de 100 agentes en los últimos meses en sus aplicaciones empresariales, comparte seis predicciones sobre el desarrollo de esta tecnología para este año que recién comienza.

2025 EL AÑO DE LOS AGENTES DE IA 2

Las Predicciones para 2025

  1. Multiplicadores de productividad: Los agentes de IA serán verdaderos "gemelos digitales", ejecutando flujos de trabajo complejos de manera autónoma y liberando a los empleados para enfocarse en tareas estratégicas.
  2. Interacciones simplificadas con sistemas empresariales: Desde la gestión de datos hasta la generación de reportes, los agentes actuarán como una interfaz intuitiva, elevando el valor de los Sistemas de Registro.
  3. Aliados en el lugar de trabajo: Lejos de reemplazar a las personas, los agentes serán socios que potencien la creatividad y la innovación humana.
  4. División tecnológica: Las organizaciones que adopten la IA avanzarán rápidamente, mientras que quienes no lo hagan correrán el riesgo de quedarse atrás.
  5. Paciencia como ventaja competitiva: El éxito a largo plazo con la IA dependerá de una inversión estratégica y sostenida, más allá de las ganancias inmediatas.
  6. Curación sobre cantidad: La clave no será la variedad, sino elegir agentes alineados con las necesidades específicas de cada negocio.

A medida que la tecnología evoluciona, es de esperar que surjan agentes de IA aún más sofisticados, capaces de gestionar procesos empresariales completos de forma autónoma, brindando a las empresas y sus empleados la libertad de centrarse en actividades estratégicas de alto impacto, delegando en estos “ayudantes” todo aquello más operativo. 

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