En un comercio donde muchas veces predomina la atención impersonal y la búsqueda rápida de precios, Laura ha construido durante una década una propuesta basada en la variedad, la calidad de las prendas y, especialmente, el trato directo con sus clientes. Desde Tienda Laurii, su local 160 de Galería Brasil ofrece vestuario juvenil, de adultos y ropa maternal, además de alternativas para quienes buscan prendas de temporada y productos al alcance de distintos bolsillos.
Por: Exequiel Aleu Monasterio
RANCAGUA.- Emprender no siempre comienza con un gran plan de negocios ni con certezas sobre el futuro. A veces comienza simplemente con una oportunidad que aparece de manera inesperada y con la decisión de atreverse.
Así ocurrió con Laura, quien hace ya diez años llegó al local 160 de la Galería Brasil donde actualmente desarrolla su actividad comercial. La posibilidad surgió a partir de una amiga que iba a dejar el espacio y que finalmente se lo ofreció. Laura decidió asumir el desafío y desde entonces ha ido construyendo una clientela que, según cuenta, se ha mantenido fiel durante los años.
“No tendría por qué quejarme, soy una persona agradecida”, señala al recordar este recorrido. Una frase que resume buena parte de la actitud con que enfrenta su negocio: trabajar, buscar alternativas para sus clientes y continuar avanzando pese a las dificultades.

Uno de los aspectos que Laura destaca de su propuesta Tienda Laurii es la búsqueda permanente de prendas que combinen calidad y precio.
Entre sus productos se encuentran vestuario para mujeres y hombres, ropa juvenil, jeans, pantalones, poleras, chaquetas, polerones y otras prendas de temporada. Pero también existe un segmento que ha adquirido especial importancia durante los últimos años: la ropa maternal.
La incorporación de esta línea tampoco estaba originalmente dentro de sus planes. Una comerciante que anteriormente trabajaba con ropa maternal dejó el rubro y le propuso hacerse cargo de esas prendas. Laura finalmente aceptó y comenzó a ofrecerlas en su local. Con el tiempo, esta alternativa se fue posicionando entre sus clientas.
Se trata de una especialidad que, según explica, no resulta fácil de encontrar en el comercio tradicional y que muchas veces tiene precios elevados. Su oferta incluye pantalones especialmente adaptados para el embarazo, jardineras, pantalones rectos y palazos, además de poleras diseñadas para facilitar la lactancia.
“Todo como preparado para especialmente para la mujer maternal, que uno necesita que sea más cómodo”, explica.

Para Tienda Laurii, la calidad es una parte fundamental de su relación con los clientes. Laura Cuenta que muchas personas regresan para comentarle que las prendas adquiridas anteriormente les han resultado buenas y que no han perdido su forma o calidad con el uso.
En ese sentido, menciona especialmente las prendas de algodón y algunos productos provenientes de Perú, que sus propios clientes continúan solicitando por sus características.
La otra parte de la ecuación es el precio. La comerciante asegura que intenta mantener una variedad suficientemente amplia como para que personas con distintos presupuestos puedan encontrar alguna alternativa.
Entre los ejemplos que menciona en Tienda Laurii están chaquetas para hombre alrededor de los $14.990, cortavientos para mujer cercanos a los $15.990 y polerones desde aproximadamente $14.990, valores que —según explica— pueden representar una diferencia importante frente a determinadas alternativas del comercio tradicional.
“Traigo de todo, para alcance de todos los bolsillos”, resume.
Las tendencias también forman parte de la conversación. En el caso de las mujeres, Laura identifica una fuerte demanda por pantalones más anchos y modelos como los llamados “pata de elefante”, mientras los tradicionales pantalones pitillo han perdido terreno.
En el caso de los hombres, en tanto, observa una demanda importante por pantalones, poleras de manga larga, camisas y chaquetas livianas, especialmente considerando los cambios de temperatura que caracterizan actualmente las distintas temporadas.
La cercanía de Fiestas Patrias también modifica parte de la demanda en Tienda Laurii. Durante estas fechas, cuenta, aumenta la búsqueda de camisas cuadrillé, pantalones y otras prendas asociadas al estilo del campo chileno.
Y allí aparece un elemento particularmente local: clientes que llegan desde sectores rurales y comunas de la región buscando precisamente ese tipo de vestuario.

Sin embargo, detrás de la ropa y de los precios existe un elemento que Laura considera todavía más importante: la atención.
Durante la conversación surge una crítica a la transformación que ha experimentado parte del comercio, especialmente con la expansión de grandes tiendas y modelos de autoservicio donde el cliente muchas veces debe resolver prácticamente todo por sí mismo.
Laura plantea que todavía existe un espacio para una relación comercial distinta, basada en escuchar, orientar y tener paciencia.
“Hay que atender con cariño y darse el tiempo”, sostiene.

Para ella, incluso quien finalmente no compra merece ser atendido correctamente. Esa disposición, afirma, forma parte de la relación que se construye con el público y explica también por qué algunos clientes regresan después de años.
La conversación lleva incluso a una reflexión más amplia sobre el comercio local y las relaciones humanas. Laura habla de un cierto “enfriamiento humano” que, a su juicio, se ha instalado en la sociedad y que también puede observarse en la forma en que las personas se relacionan comercialmente.
“Todos somos seres humanos, tienen que cuidarlos todos”, plantea.

Después de diez años al frente de Tienda Laurii, Laura tampoco presenta el emprendimiento como una historia idealizada.
Por el contrario, reconoce que mantener un comercio implica una presión permanente: comprar mercadería, invertir, pagar cuentas y enfrentar períodos en que los recursos disponibles pueden desaparecer rápidamente producto de las propias obligaciones del negocio.
Su experiencia, dice, le ha enseñado que emprender requiere perseverancia y que los resultados no llegan necesariamente de inmediato.
“De a poco uno ya… hay que pedir mucha sabiduría”, señala, explicando que su fe también ocupa un lugar importante en la manera en que enfrenta las dificultades.
Su mensaje para quienes piensan iniciar un emprendimiento es sencillo: las cosas son difíciles, pero lo importante es mantener el horizonte y continuar trabajando por el objetivo.
“Sigo optimista, sigo luchando”, afirma.
La historia de Tienda Laura es, finalmente, una historia pequeña en dimensiones, pero representativa de una parte importante del comercio de Rancagua: personas que levantan sus negocios día a día, conocen a sus clientes y buscan sobrevivir en un escenario económico que no siempre entrega certezas.
Más allá de una determinada prenda, un precio o una temporada de ventas, Laura pone el acento en algo que no aparece en ninguna vitrina: la confianza que se construye con el tiempo.
Su local 160 continúa siendo un punto donde se puede encontrar vestuario para mujeres, hombres y jóvenes, además de una línea maternal que se ha transformado en uno de sus sellos particulares. También anuncia alternativas especiales para quienes buscan vestuario de cara a Fiestas Patrias.
Quizás una de las principales enseñanzas que deja esta conversación es que emprender no siempre significa crecer hasta convertirse en una gran empresa. A veces significa simplemente conseguir mantenerse, pagar las cuentas, volver a invertir y lograr que un cliente regrese porque quedó conforme con lo que compró y con la manera en que fue atendido.
En tiempos donde buena parte del comercio avanza hacia modelos cada vez más impersonales, pequeñas historias como la de Tienda Laura recuerdan que la atención directa todavía puede ser un valor. Y en una ciudad como Rancagua, donde el comercio tradicional forma parte de su identidad, ese vínculo entre comerciante y cliente también es parte de la vida cotidiana que merece ser observada y contada.
Tienda Laurii está ubicada en el local 160 de Galería Brasil en Rancagua y ofrece vestuario para mujeres, hombres y jóvenes, además de ropa maternal y alternativas de temporada. La atención es directa y cuenta con opciones de pago con tarjeta.
Datos de Lauri Tienda:
📍 UBICACIÓN: Galería, local 160, Galería Brasil, Rancagua
👗 ESPECIALIDAD: Ropa maternal, juvenil y para adultos. Jeans, pantalones, poleras, chaquetas, polerones y vestuario de temporada.
💳 MEDIOS DE PAGO: Pago con tarjeta disponible.
🇨🇱 FIESTAS PATRIAS: Vestuario y camisas para quienes buscan prendas asociadas a la tradición y al estilo del campo chileno.
🤝 ATENCIÓN: Atención personalizada y cercana.
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